Fuerteventura, un paraíso en el Atlántico.


Esta isla parece un trozo de desierto del Sahara que, en tiempos remotos, quedó flotando en el océano. Es un lugar en el que se han conjugado buen clima, excelentes playas e increíbles paisajes. Definitivamente, un rincón privilegiado para relajarse y descansar

Por Eddy Lara Brito – http://www.destinosactuales.com

Las sinuosas montañas que invaden Fuerteventura se cubren de un manto de arena que nos recuerda que allí, a unos pocos kilómetros, está el desierto cálido más grande del mundo: El Sahara. Por suerte, el viento constante que sopla en la isla regala un clima inmejorable. Eso sí, algo tiene Fuerteventura que relaja el cuerpo y lo deja en un estado de paz nunca antes experimentado.

Son apenas 100 kilómetros los que separan de África a la segunda isla más grande del archipiélago canario -la primera es Tenerife-. Esa proximidad genera una espesa niebla de arena que difumina la línea que separa el cielo con el mar, lo que los canarios llaman “la calima”. La atmósfera que generan los restos de esas tormentas de arena convierte Fuerteventura en un lugar con un encanto especial. Para todos los europeos, es el rincón favorito por excelencia para escapar de las inclemencias del invierno, mientras que en verano resulta un refugio para el calor sofocante, pues cuenta con una temperatura promedio anual de 24 grados. Está a pocas horas de vuelo de cualquier ciudad europea y posee una infraestructura hotelera inmejorable. Fuerteventura tiene una superficie de 1.659 kilómetros cuadrados y una población de poco más de 100.000 habitantes. El pasado mayo fue declarada en su totalidad reserva de la biosfera por la Unesco, y no es para menos: se trata de la isla más antigua del archipiélago canario que ha sufrido innumerables erupciones volcánicas durante siglos, lo que convierte a gran parte del territorio en espacios naturales protegidos, como la Península de Jandía o el monumento natural de la Montaña de Tindaya.

Playas, dunas y desierto de Norte a Sur

Lo más recomendable para conocer Fuerteventura es alquilar un coche al llegar al aeropuerto. Lo ideal es organizar un trayecto que permita conocer el Norte, posteriormente el Centro y finalmente el inhóspito y misterioso Sur. Si el recorrido comienza por el Norte, se puede partir desde Puerto del Rosario, que si bien es la capital político administrativa de la isla, no es el punto turístico más importante. Sirve de base para atravesar el camino que permite conocer el Parque Natural de Las Dunas de Corralejo, un increíble paisaje que entremezcla un mar azul profundo, viento y una arena brillante, de la cual parece emerger una energía luminosa como el Sol.

En el punto más Norte de Fuerteventura, específicamente en el noroeste, se encuentra El Cotillo, un pueblo de pescadores con numerosas y acogedoras playas. Allí está también la Fortaleza de El Tostón y su torre de vigilancia, que en su época se utilizó para evitar los ataques de piratas. El paisaje de mar y sus vertiginosos acantilados puede dejar a cualquiera atónito y hacerlo dudar de si está o no en el Planeta Tierra. Del Norte destaca también la Oliva, la capital de la antigua Maxorata. Allí son visita obligada la iglesia, que data del siglo XVIII; la Casa de la Cilla, un museo acerca de la historia agrícola de la isla, así como la Casa de los Coroneles, de estilo colonial. Al adentrarse nuevamente en la carretera para emprender camino al Centro de la isla, se puede observar la Montaña de Tindaya, un monumento natural sagrado para los aborígenes en el que se han encontrado restos arqueológicos importantes.

Betancuria, rincón arquitectónico por excelencia

De la zona central, destaca la Villa Histórica de Betancuria. Se trata del primer asentamiento humano de Fuerteventura y hasta 1834 fue su capital política, administrativa, cultural y religiosa. No en vano sus pequeñas calles y edificios representan la máxima expresión de la arquitectura insular. La catedral de Santa María de Betancuria data del siglo XVIII y está formada por tres naves, en las que destacan la portada principal de cuatro cuerpos, sus retablos, el artesanado de la sacristía, el coro y el baptisterio. Esta villa cuenta con un importante museo de Arte Sacro y el Museo Arqueológico y Etnográfico, en los que se pueden admirar piezas de gran valor histórico-artístico. A pesar de su importancia histórica, Betancuria, capital del Municipio que lleva su mismo nombre, cuenta con apenas 715 habitantes. No obstante, es un lugar que posee un encanto que merece la pena destacar.

Jandía, paraíso desértico

El paseo por el Sur de Fuerteventura comienza en la población de Morro Jable, pueblo pesquero y turístico por excelencia de la zona. Desde allí, es recomendable coger un rústico para atravesar el camino que da comienzo al Parque Natural de Jandía, en el que se puede conocer el macizo montañoso con el pico más alto de toda la isla (807 metros).

Tras un tortuoso camino entre montañas y muchas curvas, se puede tocar finalmente la punta Sur de Fuerteventura. Allí se encuentra el Faro de Jandía, un inhóspito lugar en el que el viento, la arena y el mar en todo su esplendor protagonizan un escenario que bien pudiera representar el fin del mundo. Al conocerlo, podemos comprender a los romanos, cuando en la época en la que dominaban el mundo, creían que el final de la Tierra eran las Islas Canarias.

El broche de oro para finalizar un recorrido por Fuerteventura puede ser una caminata por alguna de sus espectaculares playas: Playa del Matorral, Playa de Cofete, Punta de Barlovento o la Playa de la Pared. Quizás descubrirlas tiene su dificultad, el camino puede ser complicado, pero tan sólo un poco de curiosidad es premiada con una arena blanca, aguas cálidas y cristalinas y una suave brisa que invita a una deliciosa velada playera en esta encantadora isla.

Información útil

Cómo llegar: Las aerolíneas Iberia, SpanairAirEuropa ofrecen vuelos directo desde Madrid y Barcelona hacia Fuerteventura. Las reservas se pueden realizar a través de los buscadores http://www.liligo.eshttp://www.terminala.com. Los principales puertos de Fuerteventura se encuentran en Puerto del Rosario, Corralejo y Morro Jable. Diariamente hay Ferrys que conectan las Islas entre sí.

Alquiler de coches: Lo más recomendable para conocer Fuerteventura es un coche. Se pueden alquilar en el mismo aeropuerto, allí operan Avis, Cicar, Hertz, PaylessTop Car Auto Reisen.

Hospedaje: Las cadenas hoteleras españolas más importante cuentan con innumerables hoteles en la isla (NH10 y Barceló), pero también hay hospedaje de hoteles independientes como el Hotel Esmeralda Maris, en Costa Calma.

Clima: Fuerteventura es una isla con un clima privilegiado. Durante casi todo el año, la temperatura promedio es de 24 grados centígrados. La llegada del viento entre mayo y octubre hace que el aumento de las temperaturas por el verano sea prácticamente imperceptible.

Más información: Patronato de Turismo de Fuerteventura (www.fuerteventuraturismo.com).

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